Densidad de plantación de 5.000 plantas por hectárea con rendimientos acotados de 8.000 kg/ha (1,6 kg por planta). Riego por goteo con agua pura de deshielo. Cosecha manual.
Suelo aluvial pobre, pedregoso y con presencia de caliche. Un terroir de montaña con noches frías donde la técnica da un paso al costado para dejar hablar al origen, preservando la delicadeza de la cepa con acidez natural vibrante, frescura y una marcada mineralidad.
Elaborado con 100% uvas Pinot Noir vinificadas con levaduras indígenas. Realiza una maceración prefermentativa en frío de 3 días a 10 °C para lograr una extracción refinada de fruta y color. La fermentación se lleva a cabo en tanques de acero inoxidable a temperatura cuidada (23-25 °C) durante 15 días. Completa fermentación maloláctica natural. Criado durante 12 meses: el 50% del vino en barricas usadas de roble francés de 500 litros y el 50% restante en tanques de acero inoxidable para preservar la tensión y la pureza frutal.
A la vista presenta un seductor color rojo rubí de intensidad media, translúcido y brillante.
En nariz resulta profundamente elegante y complejo, destacando frutos rojos frescos como guindas, frutillas silvestres y frambuesas, integrados con sutilezas a hongo, sotobosque y un toque especiado aportado por su sutil crianza en roble.
En boca combina la sutileza típica del varietal con la tensión y el nervio de La Consulta. Posee textura sedosa, gran fluidez y una acidez natural que lo vuelve vibrante, fresco y fácil de tomar, cerrando con un final largo, elegante y mineral.
Maridaje: Excelente para acompañar risottos de hongos, pescados de buen graso como salmón o atún, aves de caza, carnes blancas horneadas, pastas rellenas y quesos como brie o camembert.
Temperatura de servicio: Servir entre 14 y 16 °C.
Potencial de guarda: 8 a 10 años.