Densidad de plantación de 5.000 plantas por hectárea con rendimientos de 10.000 kg/ha (2 kg por planta). Riego por goteo con agua pura de deshielo. Cosecha manual.
Suelo aluvial, compuesto por depósitos de arena, canto rodado y piedra de río arrastrados durante milenios por el río Tunuyán. Un terroir de altura donde el suelo exige más a la vid, otorgando una uva de excelente consistencia, gran frescura y remarcable definición varietal.
Elaborado con 100% uvas Semillón vinificadas con levaduras indígenas. La fermentación se realiza en tanques de acero inoxidable a baja temperatura (15 °C) durante 28 días, un proceso lento y cuidadoso que preserva sus sutiles notas aromáticas. Realiza una fermentación maloláctica parcial para equilibrar su acidez filosa con un volumen agradable en boca. Sin paso por barrica de roble, priorizando la pureza del varietal y el carácter único del lugar.
A la vista presenta un color amarillo verdoso claro, limpio y brillante, con delicados reflejos dorados.
En nariz despliega un perfil fresco, floral y cítrico, con sutiles notas a manzana verde, flores blancas y un toque elegante de miel.
En boca se muestra vibrante, refrescante y sumamente ágil, pero con buen volumen y un paso más concentrado en comparación con la línea Sedimento. Su acidez natural perfectamente equilibrada invita a seguir tomando y deja un final limpio y persistente.
Maridaje: Ideal como aperitivo y para acompañar pescados de mar, ceviches, mariscos, platos con vegetales asados, comida asiática suave y quesos semicurados.
Temperatura de servicio: Servir entre 8 y 10 °C.
Potencial de guarda: 5 años.